“ Todos los versos se escriben al día siguiente. El único significado íntimo de las cosas es que no tienen significado” Fernando Pessoa

Continua mutación, cambio constante… Hasta en la forma en que, por ejemplo, percibimos los colores, cambia nuestro mundo. Ese devenir es, en esencia, el origen de mis trabajos. Mis obras nacen de mi experiencia personal y evolucionan con ella. Hablan del mundo interior, del paso del tiempo, del transito de la vida, de la necesidad, inherente al ser humano, de saber que lugar ocupamos y quienes somos en la búsqueda de la identidad. Parten de pasajes íntimos rescatados de los sueños, de los recuerdos, de la memoria; son estados del alma con una identidad propia, ya que nada hay tan personal como la memoria y el recuerdo. Así, espacios imaginarios y las nuevas realidades surgen de la experiencia diaria, la nostalgia.
Mis propuestas artísticas surgen, en ocasiones, como consecuencia de la inquietud provocada por los cambios minúsculos e infinitos que sufre mi cuerpo a diario. Otras, son el resultado de un viaje, una lectura, una visión…
No en vano reinventamos a cada paso nuestra forma de ser individual y social en el lenguaje, en códigos compartidos que nos hacen permeables a muchas influencias. Una parte primordial es el proceso creativo, un proceso lento, en el que voy realizando bocetos, dibujando en un cuaderno mis proyectos para luego plasmar esas ideas mediante la disciplina y materiales que mejor se adapten en ese momento.
Pintura, fotografía, instalación, luz, espacio… todo tiene para mi la misma importancia. Si bien es cierto que una parte importante de mi trabajo lo realizo a través de la fotografía como un instrumento, una herramienta más de la imaginación, una forma de manipular la mirada .
Crear es, para mi, una necesidad, un camino.